Para arrancar esta maldiciòn de mi corazòn he de dejar de escribir... Vivirè maldito entre mis letras . Aletxo Elizari







sábado, 30 de enero de 2016

Ella manda

Una mañana como cualquier otra
Amanecí deseando su cuerpo
Ella dormía,
Le vi fijamente el trasero destapado
¡Válgame Dios! —pensé a mis adentros.
Era lo más hermoso que se le había ocurrido a Dios desde la creación
No lo pude soportar
Comencé a acariciarla mientras abría los ojos
Al darse cuenta de mi calor
Tomo mi mano,
Me dijo: —¡Basta! Deténgase. Yo mando.
La desgraciada siguió durmiendo  y yo con las ganas tiesas.
Fui al baño a recobrar un poco de frío,
Pensaba en las ganas que tenía de tomarla.
Volví nuevamente al cuarto,
Ahora sentada sobre la cama
Me dijo: —¡Alto! Yo mando.-
La vi con cierta molestia
El juego me estaba cansando,
Pero obedientemente me detuve,
—Siéntate —dijo mientras señalaba la silla en una esquina.
Volví a obedecer,
Lentamente su mano bajo por su cara
Acaricio sus pechos, 
Había un infierno en sus ojos
Sus manos descendían por su ombligo
Llegaron entre sus piernas,
Se masturbaba en mi cara
Y yo deseando comerla,
Me paré a querer acariciarla
Al ver mi intención
Me detuvo con la mirada,
Sentí como su fuego me besaba
Ella seguía en esa faena
Acariciaba sus pechos
Gemía con fuerza
Me excitaba cada vez más.
Se paró frente a mí mordiendo sus labios
Diciendo: —Yo mando; no se mueva; no me bese.
Se montó sin quitarse la ropa interior
Yo con el miembro de fuera
Quería follarla.
—Béseme el cuello y deme su mano —replicó.
Comencé a besarla con cierto miedo
Tenía un demonio sobre las piernas,
Lentamente llevo mi mano a su vagina
Estaba húmeda
De esa humedad que crea infiernos
Mi mano entre sus piernas
Aún no se quitaba el cachetero blanco de encaje
Esa mujer tenía poder
Me hacía perder la cabeza
Gemía a mi oído
Cada vez más fuerte
Más húmeda
Yo más caliente
—¡Métamela! —decía
Mientras se hacía el cachetero a un lado
Con una voz fuerte
Que podía hacer
Ella mandaba.
Mordía mi oreja
Subía y bajaba
Se agitaba
Me agitaba
Yo aprovechaba a acariciar sus  nalgas que me encanta
Sentía cómo me quebraba con cada sentón
Sus gritos me excitaban
Asustaban a los pájaros que cantan por la mañana
No paraba
Ella simplemente temblaba
Seguía
Gemía
Cada vez más duro
Más intenso
Que podía hacer
Ella mandaba
De aquí en adelante todo fue sexo durante la mañana
Ni yo quería parar
Ni ella, que dejará la cama.
No hicimos el amor esa mañana
Hicimos universos
Yo con mis ganas

Ella con su sexo. 

Alejandro

domingo, 24 de enero de 2016

Estruendo

Con la mirada cansada y la vida a cuestas,
te vi en el horizonte,
llegaste sin mediar palabras haciendo un ruido enorme,
la calma y la soledad que habitaban de pronto desaparecen.

Incontables veces te imaginé,
no sabes cuánto deseé existieras,
que salieras de mis sueños
y me consumieras con tu fuego.

Son apenas siete días de tu llegada,
eres tan irreal,
parece que fueras una trampa,
el tiempo se vuelve tan efímero y falto de entereza,
me llenas de confianza y de sonrisas.

Llámame loco por tan pronto intentar enamorarte,
pero me sería imperdonable no hacerlo,
hoy te adueñas de mis letras,
y me quitas el sueño.


Alejandro

martes, 9 de junio de 2015

El siguiente día

Con todo y la resaca moral
Pensé en ti y decidí escribirte,
Saludarte
Recordar lo que sucede en un día
Aquel primer día.
Ese día salí corriendo y dejé mis fuerzas
A medio camino
El reloj en el cuello
Puedo asegurar que nadie había corrido igual
Aún no sé qué hice si volé
O simplemente detuviste el tiempo
Da igual,
Para ti es tan sencillo.
Caminando de nuevo para verte
Busque la cara más sinvergüenza y subí al taxi
Y en el camino pensaba
¿A dónde iba?
¿Por qué iba?
Dude…
Casi me detuve,
Respire…
Después de intercambiar teléfonos
Al fin llegué…
Plagado de dudas
Con la incertidumbre mordiendo
No sabía qué hacer,
¿Eran los nervios?
Claro que no
Era simple miedo
Pero llegaste.
Llevaba soles en su mirada
Un libro gordo bajo el brazo
Su cabeza cubierta por fina seda
Y no decir su sonrisa
Sabe Dios que no había visto cosa más linda.
¡Hablaste!
Mi mundo se detuvo.
Ni tú,
Ni yo paramos,
La conversación fue un río de palabras
De temas,
De ideas,
Coincidencias,
A lo mejor,
Ni tú,
Ni yo lo sabemos.
¡Momento!
Esperen…
¿Y el miedo?
Te lo comiste junto con los minutos
Desde entonces cuento historias.
Nos despedimos
Recibo un mensaje tuyo en mi teléfono
La noche comienza de nuevo
Pasamos del té y el café
A un par de limonadas
Ese mensaje me dijo mucho
Me tenía contento
Sabía que no eran solo palabras
Era una invitación a quedarme
Acepte el reto
A las 8:20 de la noche te vi corriendo
Con mi sonrisa en tus ojos
Con un carpaccio entero.
En resumen fue un buen día

Uno de esos que pocas veces tengo.

domingo, 7 de junio de 2015

50/50

Un día de mi vida se resume a tus ojos,
a levantarme cada mañana maquinando complejas ideas para enamorarte,
a con esmero activar mis neuronas y dejarme estampado en tú día, 
ya sea con mi caligrafía o abstractas narraciones.
Los minutos transcurren,
se acumulan a cuenta gotas en las horas,
tu presencia sigue intacta,
entre nosotros ni siquiera cabe la palabra distancia,
ni su abreviatura o sinónimo.
Es fácil querer cuando no se tienen dudas,
cuando tus decisiones cobran vida,
cuando el cielo te devuelve respuestas.
Hasta escribir se facilita cuando te arrancan de tajo la melancolía.
La vida al final te baja de las estrellas fugaces,
no necesitas más cuando en sus ojos duermen constelaciones.
Ella que se come el mundo,
se come mis minutos,
me muestra el camino,
me da su mano,
ella me calma,
por encima de cualquier cosa…
Mi compañera de equipo.

(Aletxo)

domingo, 24 de mayo de 2015

Le escribo a la luna

Por cada letra una duda
Por cada duda una mirada
La encontré entre letras y estocadas
Encontré valor sin alcanzarla.

Así es ella,
Es historia sin poesía
Una narrativa compleja y fluida
Sin versos ni rima.

Es arriesgarse en cada palabra
Un duelo constante a mi cordura
Es navegar en cuentos y aventuras.

Esa una mujer labrada perfecta
Bañada en imperfecciones
Con una mirada sincera y con muchos acordes
Su compañía es compleja, las luces opacas.
Cuando muere el tiempo me quedo sin nada.

Hoy son estos simples versos,
Yo le añado mi poesía, ella me narra un cuento.

Como todos le escribo a la luna,
Mientras ella en sus ojos guarda universos.
Escribo esperando que lea entre líneas,
Que pase el tiempo y me siga leyendo.

(Alejandro)

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cuartetas II.


Ven y devórame con la luna
Búscame con un beso
Acaricia mi alma de tu ternura
Rescátame con tu cuerpo.

Hoy la noche vibra de ti
Mis ganas por ti no duermen
El viento gime tu recuerdo en mi pecho
Me transporta hacia ti.

Ven y desátame el deseo
Llámame a tu desvelo
Que mis sueños se hacen aburridos
Si en ellos no te encuentro. 

domingo, 16 de septiembre de 2012

Cuartetas.


Morir en cada instante amargo
Ahogar mi voz en tus silencios que no me llaman
Saberte presente en una nube ansiedad
Dejarme morir en una espina de rosal.

Y así son las palabras tan efímeras y duras
Las mañanas se vuelven cuesta arriba
Las noches pierden su placer en cada riña
Esperarte duele, como la lluvia a la tierra.

Mas sin embargo eres primavera
En este otoño que llevo por vida
En esta vida que llevo por herida
Y la súbita noche por fiel testigo.

(Aletxo)